jueves, 21 de agosto de 2014

Gladiador de la arena
La euforia por la participación del seleccionado argentino de fútbol en Brasil se puede observar en cada rincón de nuestro país. Como cada cuatro años todos se sienten más argentinos que nunca. Es todo amor, felicidad, y lo único que importa es ganarles a los ingleses y brasileros. "Inglaterra no se, pero a Brasil no le pudimos ganar nunca. Son el Barcelona de Guardiola. Para ellos somos unos conos, ja" se ríe Nicolás Bonanno, un muchacho de 22 años que vive en Merlo y cumplirá un sueño: el de jugar un mundial.
Bonanno durante los Juegos Odesur de Vargas 2014

El frío se hace sentir en el oeste del conurbano bonaerense. Pero en pocos días esa sensación de pies helados y manos congeladas dejará de existir, por lo menos para él. Va a formar parte del plantel que disputará el mundial de 'beach handball'. El país organizador será al que nunca pudieron ganarle. "Ojo, no somos nosotros solos eh. Ningún país de América puede. Son campeones de todo" comenta casi con resignación.
- ¿Imagino que desean el apoyo del público al igual que la selección de fútbol, o no?
- Ojalá los argentinos sepan de esto y se queden a hacernos el aguante como a los del fútbol, sería hermoso. Aunque la realidad es que eso no va a pasar y vamos a estar de visitante, muy de visitante.
- Les van a decir a ustedes que digan que se siente...
-Y... la verdad que sí. Aunque si Argentina sale campeón allá, podríamos safarla y preguntarles qué se siente que les dimos la vuelta en el Maracaná (risas)
Pocos son los que conocen esta disciplina deportiva. Se preguntarán qué es, cómo se juega, dónde se practica... Tranquilos, no desesperen que quien escribe no es Juan Pablo Varsky ni Ezequiel Fernández Moore. Seguro leen "beach" y se imaginan la playa, orilla del mar, sintiendo el agua burbujeante mojando sus pies devenidas de la ventisca y ¡que suerte estos pibes!, ¿no? Pero -siempre hay un pero en la vida- la realidad es otra.
- ¿Cuánto de cierto hay de que los deportes de 'beach' se practican en la playa?
 - Muy poco, salvo algún que otro torneo. Ojalá fuera así. La mayoría en estadios que les tiran arena y listo. Nos entrenamos en un arenero del Parque Sarmiento todos los sábados y domingos por la mañana. Sentimos el cambio de piso cuando jugamos torneos. Cuando llueve no se puede entrenar por varios días porque la cancha no tiene buen drenaje.
-El trabajo físico lo realizan en el CENARD. ¿Tienen todos los elementos para entrenar?
- El gimnasio queda al lado de la pista de atletismo, sobre la Avenida del Libertador, y hay poca variedad de pesas y elementos de trabajo sinceramente. Aunque lo que más nos importa es la falta de competición a lo largo del año.
- Jugabas en 'AUX Merlo' cuando Juan de Arma (actualmente es el coordinador de la selección de beach handball) te invitó a conocer esta rama. ¿Cómo surgió la idea de jugar handball de salón y luego el de playa?
- Empecé a jugar en salón hace dos años y medio por culpa de un amigo. Me veía condiciones en lo físico. Hasta ese entonces el handball no significó más que haber jugado dos torneos bonaerenses para la escuela. Pasó un año y Juan, en ese entonces era el coordinador del club, me invitó a conocer esta modalidad desconocida para mí. Me citó a una concentración de la selección en Mendoza y ni la dude, dije que sí al instante. Antes de viajar me puse a investigar por  internet como era.  Todavía me están bancando (risas)
- Hay algunas diferencias muy marcadas entre el indoor y el beach. ¿Te pudiste adaptar rápido o te costó un poco?
- Cuesta un poco porque cambian las dimensiones de la cancha, las áreas son rectangulares, cambian ciertas reglas, la puntuación respecto a los goles, el tiempo de juego es menor en arena pero al ser en esta superficie te cansas más rápido. El indoor es más físico, éste no. La pelota cambia de tamaño y es de un material distinto. Me parecía  raro que para sumar un plus en un gol tuviera que dar un giro de 360º en el aire
- Sos muy alto ¿Cómo hace un chico como vos, de casi dos metros de altura, para lograr ese giro? 
- Se me hizo difícil porque hay que coordinar todo el cuerpo para lograrlo, pero con trabajo no es imposible.
"Chiqui" -así es como lo apodan sus compañeros- pide una pausa para ir a buscar el mate y las facturas. "Me cargan con la altura, en vez de 'grandote', 'alto' o demás; me dicen así" comenta entre risas desde la cocina. Tal vez sea más por su aspecto y actitud de niño que por su longitud.
- Fuiste partícipe del logro de la medalla de bronce en los Juegos Odesur 2014 en Vargas (Venezuela) ¿Quedó una sensación amarga de que podían lograr la medalla dorada al no participar Brasil? 
-  La verdad que sí. Fue mi primer juego sudamericano de playa y me quedó ese trago amargo. Ganamos el grupo (perdieron contra Uruguay; le ganaron a Ecuador y Venezuela) y perdimos contra Uruguay en semifinales. Por la de bronce le ganamos cómodos a Ecuador. Uruguay, que en zona de grupos había perdido ante Ecuador, perdió la final contra Venezuela, otro al que le habíamos ganado.
Los jugadores 'posando' con sus respectivas medallas de bronce tas derrotar a Ecuador

-Entonces la amargura es más que nada por no haberle podido ganar al que perdió ante dos rivales que ustedes derrotaron ¿no?
- Claro. No le encontrábamos el por qué de eso. Pero bueno. Volvimos con una medalla, la pasamos genial y la organización fue estupenda. Desde la apertura hasta la ceremonia de cierre. Además, ahora voy a ser parte del plantel que va a jugar por primera vez una copa del mundo.
Argentina va a disputar el mundial, pero no es la primera vez que logra la clasificación. En 2004 se disputó la competencia internacional en Egipto y no pudieron viajar porque la Federación no se hizo cargo de los pasajes y los integrantes del seleccionado debían poner plata de sus bolsillos para poder viajar, algo que al final no ocurrió.
-Teniendo en cuenta lo acontecido en 2004, ¿tenes miedo de que ocurra lo mismo? Porque aún no ha viajado.
- Sinceramente se muy poco de lo que ocurrió aquella vez. Por ahora, desde que estoy se hicieron cargo de todos los gastos y no se me cruza por la cabeza no viajar.
Los once jugadores que representarán por primera
vez a la Argentina en un mundial de Beach Handball

- Les tocó un grupo complicado, ¿cómo preparan el mundial?
- La idea es salir a ganar. El tema es cuando ves que te toca Croacia que tiene dos medallas doradas y una de bronce; Rusia una dorada y dos de bronce; Egipto una de oro; España una de plata y otra de bronce y Qatar que es el más accesible. Vamos con las de perder, pero podemos hacer historia.
-  Es un deporte amateur que no deja remuneración alguna, y no trabajas, ¿pensás dejarlo?
- No, no tengo pensado porque conocí gente excelente. Me está yendo tan bien, que este año comencé a jugar en SAG Polvorines (equipo que milita en la "Liga de Honor", la mejor del país).
El mate va y viene. Con la medalla de bronce colgando de su cuello cree poder vencer en un partido de ping-pong al entrevistador. Sin dudas, su lugar está en ese conjunto de rocas disgregadas, tratando de realizar piruetas en el aire y no con la ‘paletita’. El 17 de julio comenzará la búsqueda de un sueño, ese sueño que sólo entiende de pasión, ese mismo sueño que es del que lo hace por amor.

Por: Gastón Amestoy
Twitter: @GastonAmestoy

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